Guía rápida para comprar una moto de ocasión

MOTOS MARIN - Guía rápida para comprar una moto de ocasión

Adquirir una moto siempre es una responsabilidad y una decisión importante, tanto por el desembolso que requiere, como por la responsabilidad de comprar un patrimonio. La confianza en el vendedor y en la compra toma un peso significativo, especialmente si estamos hablando de una moto usada.

Comprar una moto de ocasión implica seguir una serie de consejos para que no nos den gato por liebre y para que la transacción sea todo un éxito. En este post proporcionamos una guía sobre los pasos a seguir para llevar a cabo todo el proceso de adquisición satisfactoriamente.

Ir al mercado de segunda mano responde a diversos factores, entre ellos, el de hacer rendir más nuestro dinero. Por ejemplo, si estamos enamorados de una Moto Suzuki de 600 centímetros cúbicos y tenemos un dinero limitado, las posibilidades de que la adquiramos nueva se reducen notablemente. ¿Qué preferimos? ¿Comprar una moto de 150 centímetros cúbicos nueva o una de 600 centímetros cúbicos usada, por el mismo dinero?

¿Dónde comprar una moto?



Cuando nos decidimos por una moto de segunda mano, podemos adquirirla de dos maneras: visitando una agencia especializada o contactando directamente con el particular vía Internet, mediante el periódico o a través de algún conocido.

Adquirir una moto de segunda mano en una agencia

Sin duda, se trata de la mejor opción por varios motivos:

– Nos aporta garantías sobre el vehículo.

– No necesitaremos realizar todo el desembolso al momento, sino que nos pueden ofrecer financiación. En este caso, el precio puede subir, pero las facilidades de pago nos ayudarán mucho en las finanzas personales y apreciaremos la diferencia.

– En cuestión de papeleo, la agencia lo tiene todo bajo control y nos ofrece una transacción libre de sospechas o posibles contratiempos con adeudos. Además, las unidades han sido supervisadas, reparando los posibles desperfectos en el motor o en la estética.

Comprar una moto de ocasión con un particular

Posiblemente el precio de compra con un particular será menor que en la agencia, pero tiene muchas más desventajas y peligros:

– No cuenta con garantías ni brinda la posibilidad del financiamiento, a no ser que lleguemos a algún tipo de arreglo con la persona que nos lo vende.

– Si hay algún problema mecánico no podremos reclamar responsabilidades.

– Exige estar alerta con todo el proceso de papeleo para que la unidad no presente ningún cabo suelto. Además, no sabemos si fue o no revisada o si tiene algún fallo oculto que nos pueda acarrear problemas en el futuro.

La revisión mecánica de una moto usada, fundamental

En la adquisición de un vehículo usado resulta esencial atender al factor mecánico. Hay que tener claro que si este no se encuentra en buen estado, es posible que tengamos que gastar mucho dinero en repararla. A efectos de la compra, supone un incremento en el montante total de la operación.

Un mal estado mecánico en un vehículo usado entraña varios riesgos:

– No contar con la confianza necesaria en la unidad, pudiéndonos dejar tirados en cualquier ocasión por su deterioro mecánico.



– Impedir qe disfrutemos del vehículo durante días o semanas mientras es reparado.

– Poner en juego nuestra seguridad en carretera.

– Elevar el precio final de la operación. 



Para evitarlo es conveniente revisar ciertos aspectos al comprar:

– En cuanto al exterior, hay que revisar que no haya golpes, especialmente en las áreas más susceptibles de provocar más fallos generales. Debemos asegurarnos de que no haya golpes en tarjas y que el vehículo tenga las tapas y las diferentes luces, que no haya elementos importantes doblados como el manillar, las palancas o las barras, y que no haya ningún tipo de fluido en el suelo proveniente del mismo. El aspecto externo dice mucho del estado interno.

– En lo que al cuadro se refiere, resulta necesario cerciorarse de que no haya golpes ni soldaduras raras. Si apreciamos algo de esto es muy posible que haya sufrido un accidente con anterioridad.

Frenos, es fundamental que se hallen en perfecto estado. Antes de subirnos a la moto y probarla debemos revisar que los discos no están golpeados y que el buen estado de las balatas sea una realidad.

Ruedas, uno de los gastos más fuertes en una moto es el vinculado a las ruedas. Cambiarlas cuesta bastante dinero. Por eso, debemos confirmar que no se encuentran rajadas o muy desgastadas.

Transmisión y motor, es sin lugar a dudas la parte más importante del vehículo. Puede ser preciosa por fuera y no tener golpes, pero ¿qué hay del motor? Antes de encender la moto es preciso acometer una revisión de seguridad, especialmente del aceite, que no debe estar ni muy espeso ni muy negro.

Al encenderla, debemos comprobar que no nos cueste trabajo conseguirlo, que lo haga a la primera y que no expulse humo. Así mismo, debe acelerar establemente, sin intermitencias y sin emitir ningún tipo de ruido.

Si no ha sido encendida durante un tiempo es posible que el motor esté frío y cabe la posibilidad de que se apague en el momento en el que pretendemos arrancarla. Solo necesitaremos volver a intentarlo para que se caliente. Si después de dos minutos encendida vuelve a apagarse, entonces sí puede ser indicativo de algún problema.

Si no poseemos conocimientos en mecánica, lo recomendable es acudir a un especialista o a alguien de nuestra confianza.

Con una prueba de manejo eliminaremos muchas de las dudas que podamos tener acerca de la unidad.

Documentos en regla

Si hemos llegado a este punto significa que el resto de la moto cumple con nuestras expectativas. Ahora, el siguiente paso es tan relevante como los anteriores. Nos referimos a la documentación.

Para completarla con éxito, debemos solicitar diferentes documentos en orden a comprobar que:

No se trata de una moto robada.

– Que efectivamente se le ha dado el mantenimiento que ha requerido.

– Que se ha realizado la revisión correspondiente en la ITV, con lo que las piezas que posee son homologadas.

– Que no hay multas pendientes.

– Que la agencia comercializadora cumple con lo que ofrece.

Comprar una moto puede ser un dolor de cabeza para muchos. Desde aquí sugerimos que cuando adquiramos una lo hagamos en un establecimiento especializado, porque el respaldo que recibiremos marca la diferencia. Vale la pena invertir un poco más en nuestra seguridad y en la del vehículo.

Si estás pensando adquirir una moto de ocasión y necesitas asesoramiento ponte en contacto con MOTOS MARÍN, que te ayudará a seleccionar la moto más adecuada para ti.